“Tambó... Tierra!!”:

una pequeña historia de un aprendiz de tambor

por David Mora Robles

“Las manos, la caja de resonancia, la piel,
conforman un solo estremecimiento”
Manuel Zapata Olivella

Laureano Tejedor Salinas, más conocido en Palenque como “Kike Lámpara”, vive en “El Chopacho”, una casa que es semillero de tamboleros del Barrio Abajo de San Basilio, lugar que vio nacer a músicos como Graciela Salgado Valdés, José Valdez Simanca “Simancongo”, entre otros.
I
El “Kike Lámpara” está molesto con su hijo. Se molesta porque mientras me
enseña a tocar una champeta criolla en el Alegre*, su hijo se desconcentra, y se
sale de ritmo. Yo creo que el niño está aburrido. A Maikol, de sólo nueve años,
no le gusta la Tambora. Lo que le gusta es repiquetear el Alegre. Pero hoy yo
estoy ahí, golpeando torpemente el tambó` que el suele usar.
El “Kike Lámpara” me aparta del grupo y me dice:
-Davi, venga acá. ¿Sabe lo que yo tengo que hacer con ese peladito?
-¿Qué?
-Llevarlo pa`l monte. A que escuche el cantar del pájaro. Para que así, cuando
toque tambo`, aprenda a escuchar, se concentre. ¿Sabe de lo que le estoy hablando? Tiene que…. abrir oreja!
Y se señalaba los oídos, la cabeza y el cielo.
Cuando volvimos, la casa sonaba como un bloque de carnaval: el grupo lo
comandaba Maikol en el Alegre, dos niños le arreaban con baquetas a la
Tambora, una niña reía mientras tocaba el Llamador, y dos que parecían
gemelos se peleaban las maracas en la esquina.
“Lámpara” entró y gritó:

-A ver, respeten!
Y todo quedó en silencio.

II


En Palenque, cuando uno se presenta dice su nombre completo. Porque ahí, el
apellido vale mucho. Significa los ancestros, lo que viaja en la sangre. Es como
si este o aquel apellido nos invitara a sentarnos alrededor del antepasado, y  escucharlo hablar. Así me contaron muchas historias, sentados en sillas de
plástico bajo un árbol de mango, bebiendo “ñeque”** y hablando de
Simankongo, de Graciela, de Pambelé.
Y así, memorioso, les voy a contar yo a ustedes quién es:


                                                 Laureano Tejedor Salinas


Rosa Miranda Valdés, su abuela paterna- ¡escúcheme bien!- era cantadora de
angola***
; Feliciana Cáceres, su abuela materna, cantadora de bullerengue y
lumbalú. Su madre, Emperatriz Salinas Cáceres, era corista del mismísimo grupo Las Alegres Ambulancias , junto con sus tías Luisa, Dolores y María Tejedor.
El “Kike Lámpara” fue el tambolero de Graciela Salgado Valdés por más de
veinte años. Ella fue su maestra de bullerengue, lumbalú y angola; ella fue su
amiga y él su fiel aprendiz. Donde ella iba, ahí estaba “Lámpara” con su Alegre,
listo para invocar un fandango.
Aunque “Lámpara” haya sido tambolero de bandas como “Las Estrellas del
Caribe”, “Oriki Tabalá”, “Son de Negros” o “Las Raíces de Graciela”, quizás el
acontecimiento de mayor importancia lo vivió en noviembre del 2004 cuando
el grupo de Las Ambulancias despidió al reconocido escritor Manuel Zapata
Olivella en su velorio, y fue el mismo “Lámpara” el escogido para tocar “el
pechiche”****.
Tocar tambor viaja en su sangre. Pero eso quiere decir que desde antes de
nacer ya sus ancestros cantaban, y que siendo un niño creció y aprendió
estando con ellos. Y que hoy cuando toca su tambó` los ancestros y las ancestras reviven. Lo que viaja en su sangre son esos conocimientos transmitidos que alimentan su pertenencia a un linaje de tamboleros de Palenque.
- ¡Plam! - escuché mientras escribía mis notas. Era Maikol en el Alegre, que me
volvía a ver travieso, como si tocar el tambor fuera prohibido a esas horas de la
noche. Tocar tambor también viaja en su sangre...


III
Un día cuando volvíamos de noche, caminando entre el barro de las calles y las
luces de las estrellas, “Lámpara” quiso sacar su luz y se puso a hablar de la
muerte. Quizás, la muerte andaba suelta ese día, deambulando por los patios
de las casas de Palenque, buscando “ñeque” como nosotros.
Me contó lo triste que fue la muerte de su vieja, la muerte de Graciela, la de
“Batata”. Me dijo que en todos los velorios nunca faltó tambor.
Tambor/Raíz.
Tambor/Tierra.
Tambor/Muerte.
De sus ojos descalibrados por el ñeque salió una mirada seria, como quien se
prepara para decir una verdad. En ese momento sonaba un “picó”***** cerca de la plaza, pero sus palabras resonaban más fuerte en mis oídos.
“-Davi, ¿sabe? Yo pa` armar un tambó` tengo que irme al monte, cortar un
árbol, abrirlo por dentro. Tengo que agarrar un cabro y matarlo pa´comer y
usar su cuero pa`l tambor. Yo tengo que tomarle la vida a eso, para hacerlo
tambor. Para tocar tambor...hay que tener respeto.”
Calle abajo camina apresurado un cerdo manchado; el “picó” parece que se
puso bueno. “Lámpara” me dice que se va a recostar, yo le digo que tal vez
quiera ir a escuchar la champeta al “picó”, él se despide y desaparece. Yo, ahí,
bajo una bananera, me quedo pensando en lo que me dijo...

Notas:

* El Tambor Alegre, el Llamador, la Tambora, la Guacharaca, la Marímbula y las Maracas forman parte de los instrumentos musicales de los conjuntos de música palenquera. Algunos, más contemporáneamente incluyen en su música armónicas, guitarras eléctricas y bajos.

**Bebida alcohólica de caña de azúcar que se prepara artesanalmente en las Costas del Caribe Colombiano.

***El “Angola” y el “Bullerengue” son ritmos festivos heredados de ritmos africanos reinventados en el Caribe. El “Lumbalú” es el ritmo para rituales funerarios

****Tambor de grandes dimensiones que se utiliza en el “Lumbalú” y otros rituales funerarios. Los escogidos para tocar el tambor tienen que tener un alto rango de tambolero.

*****Picó proviene de “pick up” y es como se le llama en la Costa Caribe Colombiana a los sonidos ambulantes y estruendosos que se instalan usualmente en la parte trasera de un carro y arman la fiesta.

Sobre el autor

David Mora Robles es periodista, músico y sociólogo. Amante del rock y de las culturas originarias de América Latina. Ha participado en diversos espacios de investigación y gestión a través de los cuales ha conocido diversidad de ambientes culturales.

Su escrito para la revista es fruto de su incursión en comunidades afro-colombianas en el departamento de Cartagena en el caribe del país sudamericano