Poesía: 25 de julio

por: Franciny Molina

Me gustaría relatar las maravillosas experiencias
de ser una mujer afrodescendiente
Sin embargo
desde que tengo memoria
mi color de piel,
la rebeldía de mi cabello,
El grosor de mis labios
siempre han molestado
Y se nota
se nota en sus miradas extrañadas
preguntando de dónde soy
pidiendo justificación de quién soy
al parecer osada soy
de ser quien soy
Descubrí que soy una mujer afrodescendiente
desde una mirada externa
Que te etiqueta
Que soy la otra
La ajena
La extraña
La extranjera
La bruja
La puta
La negra
La migrante
Y luego de practicar mucho amor hacia mí,
hacia dentro
desde la raíz
fue que descubrí
que mi piel es bella
Caoba como la madera
Como el café,
Fuerte, rico y ancestral
Que mi cabello es precioso
versátil y rebelde como yo
Que mis labios son grandes
justamente para gritar, cantar y amar
Y si, a mis vientitrés estoy cansada
cansada de la hipersexualización
de los estereotipos
¿De si sé bailar o no? (Me encanta bailar)

¿De si me hundo al nadar por ser negra? (Pregunta que me hizo un niño)
De toparme con personas estúpidas
que quieren hacer check-in en sus listas misóginas como si fuéramos listas de compras.
Estoy cansada, muy cansada
pero sobretodo, furiosa
cansada y furiosa
Y es ahí donde radica
mi necesidad de gritar
¡No toque mi cabello!

Sobre la autora

Franciny Molina López es estudiante de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica. Actualmente realiza una investigación  en la que analiza las manifestaciones de violencia de género y étnico-racial en un grupo de mujeres afrodescendientes en a región occidente de Costa Rica